Un curso diferente pero enriquecedor

Este curso 2019 – 2020 ya se ha convertido en parte de nuestra historia. Será recordado muchos años debido a las particularidades que surgieron después de que el coronavirus Covid-19 obligara a decretar el Estado de Alarma y, por ende, a suspender las clases presenciales en todo el país.

Ello obligó, tanto al profesorado como al alumnado, a potenciar su ingenio. No había guiones que seguir, tocaba improvisar y conseguir, a pesar de todo, los objetivos marcados al inicio de curso. En Anilia podemos decir con orgullo, ahora que termina el curso, que lo hemos conseguido.

El alumnado de los cuatro Programas Formativos de Cualificación Básica (PFCB) que se imparten en la asociación (Cortinaje y complementos de decoración, Actividades auxiliares de comercio, Conservación y mejora de montes, y Auxiliar en viveros y jardines) han podido seguir con sus clases durante todo este periodo de confinamiento gracias a las sesiones online impartidas por sus profesores y profesoras. No ha sido una tarea fácil, ya que el objetivo principal de estos cursos es el aprendizaje práctico de un empleo que permita a jóvenes de 16 a 21 años con necesidades educativas su incorporación al mercado laboral.

Para ello, el equipo docente de Anilia ha estrujado al máximo su imaginación para dotar de nuevos mecanismos, herramientas, actividades y juegos a su alumnado, consiguiendo lo más difícil: que no se desmotivasen y que su proceso de aprendizaje fuera óptimo. Así pues, se han llevado a cabo concursos interactivos en los que el alumnado de cada programa ha puesto a prueba sus conocimientos sobre los módulos de formación básica que se imparten transversalmente en las cuatro especialidades y lo ha hecho mediante retos de, por ejemplo, baile o rap.

Las herramientas de gamificación (aprender mediante juegos) online que ofrecen las nuevas tecnologias de la información y la comunicación (TIC) han resultado ser unas grandes compañeras de camino, además de una gran fuente de motivación para los y las estudiantes.

Prácticas reducidas

A pesar de las ventajas de todo este proceso, como ya hemos señalado, el alumnado de estos cursos de formación no ha podido realizar las prácticas de empresa habituales en cada curso. En este sentido, las prácticas del tercer trimestre se han reducido a una sola semana, donde han podido aplicar todo lo aprendido en los programas. En total han participado 25 alumnos y alumnas en compañías como Sprinter, Fólder, Farrell, Mercería Tere, La Alpargatería y, como no, en nuestro Centro Especial de Empleo Alicantino Poda S.L.

Además, aunque la planificación inicial no se ha podido llevar a cabo, se ha conseguido que ninguna de las 32 personas matriculadas en los programas haya abandonado los cursos por esta situación, sino que han seguido con su esfuerzo diario y con su ilusión por el futuro intacta.

Así lo ha corroborado el psicológo de Anilia, Pablo García, quien ha destacado «la resiliencia mostrada» por los alumnos y alumnas de la asociación. «En psicología conocemos la resiliencia como la capacidad que tenemos los seres humanos de sobreponernos a circunstancias adversas. Y vaya si han sido capaces», ha asegurado. De hecho, ha insistido en que «lejos de sentirse abrumados o superados y abandonar el curso, en unos pocos días consiguieron no sólo adaptarse, sino aprovechar todo el abanico de posibilidades que ofrecen las TICs, transformando un serio contratiempo para su proceso educativo en un nuevo camino para abordar el aprendizaje».

Nueva formación, nuevas metodologías

Este ha sido el primer curso en el que se ha impartido el PFCB en Auxiliar de Comercio. Su tutor, Miquel Galiana, ha valorado el aprendizaje que ha supuesto tanto para el profesorado como para el alumnado toda esta situación. «Hemos tenido momentos para todo: para reír, para llorar, para enfadarnos y para reconciliarnos. Esto ha sido lo mejor para mí, ver cada día como demostráis ser buenas personas, buenas compañeras y compañeros, y que tenéis ganas de aprender, que es mucho mejor que intentar saberlo todo», ha manifestado a sus estudiantes, a quienes ha dado la enhorabuena por haber desmostrado «un elevado grado de autonomía y de adaptación a las circunstancias».

Para terminar el curso, Galiana ha pedido a su alumnado una última actividad para que pudieran mostar su madurez e imaginación. Así pues, sus estudiantes han elaborado una carta para los alumnos y alumnas que lleguen nuevos a Anilia dentro de unos años, para que sepan de primera mano a qué se enfrentan y cómo pueden cambiar su vida.

Éstas han sido algunas de las respuestas:

«Yo cuando entre en Anilia no tenía amigos y ahora tengo un montón y soy muy feliz. En resumen, te aconsejo que seas muy feliz, sincera contigo misma y que aproveches la formación».

«Yo pensaba que por tener discapacidad era distinta a los demás y no, todos somos iguales, tenemos valor por nosotros mismos y hay que luchar por lo que uno quiere».

Desde la asociación queremos transmitir la enhorabuena a todas aquellas personas (profesorado, alumnado, padres, madres, etc), instituciones y entidades que han permitido a Anilia sacar adelante un curso tan complicado como este. Como siempre decimos, entre todos y todas, la integración y la inserción de las personas con Inteligencia Límite es posible. GRACIAS.

Anilia gana el concurso nacional de la Fundación Botín con el proyecto “Conectando Generaciones”

El galardón se enmarca en la convocatoria anual de “El Desafío de Talento Solidario” y se ha conseguido gracias a la unión con seis asociaciones de toda España bajo un proyecto común

La asociación Anilia ha conseguido uno de los tres premios, valorados en 20.000 euros, del concurso nacional “El Desafío Solidario” que cada año organiza la Fundación Botín, gracias a su proyecto “Conectando Generaciones”. La entidad alicantina ha presentado su propuesta dentro de una unión con otras cinco asociaciones, que se ha denominado “Integra+”. Las organizaciones que la conforman son, además de Anilia, ABD (Madrid), Acción Familiar (Madrid), Mejora tu Escuela Pública (Madrid), Fundación Educativa Activa-t (Valencia), Fundación Escuela Ideo (Madrid).

El proyecto pretende hacer resurgir los valores del buen trato y respeto a las personas mayores, a través de actividades intergeneracionales entre ancianos y alumnos de colegios e institutos de toda España. Trata, por tanto, de poner en valor la experiencia y transferencia de conocimiento hacia los jóvenes dentro del ámbito educativo. Del mismo modo, estas iniciativas contribuirán a generar una conexión transversal entre generaciones.

Todas las asociaciones integrantes disponen ya de programas específicos de ámbito local para la integración de las personas mayores con los jóvenes y la sociedad en general, por lo que “Conectando Generaciones” surge bajo la premisa de ser una herramienta innovadora que, a través de la colaboración entre ONGs, diseñe un patrón nacional para visibilizar los valores que aporta este grupo poblacional.

En este sentido, Anilia llevará a cabo su proyecto “Redes”, el cual busca que las personas de la tercera edad aprendan a utilizar las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) a través de un intercambio de conocimientos con los alumnos del centro. De esta manera, los mayores harán las veces de profesores en ámbitos como la cocina o la carpintería, mientras que los jóvenes con Inteligencia Límite les mostrarán las posibilidades de las nuevas tecnologías.

Aunque la misión de la asociación alicantina es trabajar por la integración social y laboral de las personas con Inteligencia Límite, cabe reseñar que esta iniciativa se dirige a jóvenes y mayores en general, con independencia de si tienen o no una discapacidad intelectual.

Entre las actividades que se van a llevar a cabo destacan los talleres que convertirán a los abuelos y abuelas en educadores, así como las charlas motivacionales y de orientación profesional para los más jóvenes, a través del relato de sus experiencias laborales y personales. También habrá espacio para los juegos “de toda la vida”, donde las personas mayores enseñarán a los más pequeños a disfrutar sin necesidad de utilizar la tecnología, fomentando su creatividad y ayudando a aquellos estudiantes con dificultades para relacionarse durante el recreo.

Todas estás actividades se promocionarán a través de los canales que “Integra+” abrirá en las distintas redes sociales existentes, facilitando así la difusión y aceptación entre los jóvenes y adultos que no participen directamente de ellas.

“El Desafío de Talento Solidario” busca apoyar la profesionalización y mejora de las actuaciones del Tercer Sector. En la convocatoria de 2017, cuarta desde que se lleva a cabo este concurso, se buscaban iniciativas que contribuyeran a que las personas mayores retomen un papel protagonista en la sociedad. Se presentaron un total de 235 ideas, de las cuales 47 fueron seleccionadas para participar en un proceso de aprendizaje y mejora de los proyectos durante cuatro meses.

¡Somos finalistas del IV Desafío de Talento Solidario!

Anilia ha sido una de las finalistas seleccionadas para llevarse el premio al mejor proyecto de  la cuarta edición del Desafío de Talento Solidario, organizado por la Fundación Botín. El objetivo del certamen es aportar programas e ideas que sirvan para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, así como contribuir a que retomen un papel protagonista en la construcción social.

«Redes» es el nombre de nuestro proyecto, el cual busca que las personas de la tercera edad aprendan a utilizar las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), aprovechándose así de las ventajas que éstas ofrecen: mejora de la autonomía personal y de la autoestima, entre otros.

¿Cómo pretendemos hacerlo? Pues de la mano de nuestros alumnos y alumnas con Inteligencia Límite. Nuestros usuarios pasarían a convertirse en profesores y las personas mayores que lo deseen los recompensarían con actividades como voluntarios en las que aportarán su experiencia en ámbitos como la cocina, la carpintería o la música.

Al contrario de lo que ocurre con los jóvenes, las personas mayores se han encontrado con múltiples barreras que les han hecho asociar «tecnología» con «complejidad». Sin embargo, el uso de la tecnología por su parte mejora la comunicación y la relación intergeneracional, facilita la actividad y el bienestar psicológico, y fomenta la creatividad y el ejercicio de la mente; además, favorece la adaptación a sus nuevas condiciones de vida.

El próximo 13 de julio, en la sede de la Fundación Botín en Madrid, se conocerán que proyectos son los seleccionados para llevarse a cabo durante el próximo año. ¡Deseadnos suerte! Seguiremos informando…