¡Os presentamos nuestra nuevas muñecas solidarias!

“Todas iguales, todas diferentes”. Bajo este lema en Anilia hemos desarrollado nuestras nuevas muñecas solidarias, con las cuales pretendemos incidir en la convicción de que las personas con Inteligencia Límite son tan distintas entre sí como aquellas que no tienen esta discapacidad.

Las muñecas forman parte de la colección de Comercio Solidario que tenemos en marcha en la asociación durante todo el año y donde vendemos distintos artículos, todos hechos a mano por el alumnado de los Programas Formativos de Cualificación Básica. Según el tamaño, grande o pequeño, tienen un coste de 5 y 3 euros, respectivamente. Además, ¡te las personalizamos con tu nombre o el que tú quieras!

Si te gustan, no tienes más que acercarte a nuestra sede (C/ Arzobispo Loaces, 9, Alicante) o encargarnos las que quieras a través de nuestro correo electrónico o por cualquiera de nuestras redes sociales (Facebook o Twitter).

¡Somos finalistas del IV Desafío de Talento Solidario!

Anilia ha sido una de las finalistas seleccionadas para llevarse el premio al mejor proyecto de  la cuarta edición del Desafío de Talento Solidario, organizado por la Fundación Botín. El objetivo del certamen es aportar programas e ideas que sirvan para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, así como contribuir a que retomen un papel protagonista en la construcción social.

“Redes” es el nombre de nuestro proyecto, el cual busca que las personas de la tercera edad aprendan a utilizar las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), aprovechándose así de las ventajas que éstas ofrecen: mejora de la autonomía personal y de la autoestima, entre otros.

¿Cómo pretendemos hacerlo? Pues de la mano de nuestros alumnos y alumnas con Inteligencia Límite. Nuestros usuarios pasarían a convertirse en profesores y las personas mayores que lo deseen los recompensarían con actividades como voluntarios en las que aportarán su experiencia en ámbitos como la cocina, la carpintería o la música.

Al contrario de lo que ocurre con los jóvenes, las personas mayores se han encontrado con múltiples barreras que les han hecho asociar “tecnología” con “complejidad”. Sin embargo, el uso de la tecnología por su parte mejora la comunicación y la relación intergeneracional, facilita la actividad y el bienestar psicológico, y fomenta la creatividad y el ejercicio de la mente; además, favorece la adaptación a sus nuevas condiciones de vida.

El próximo 13 de julio, en la sede de la Fundación Botín en Madrid, se conocerán que proyectos son los seleccionados para llevarse a cabo durante el próximo año. ¡Deseadnos suerte! Seguiremos informando…